Sistemas que Trabajan Juntos: Horizonte 2028

Diagnóstico Técnico-Regulatorio del Sector Hidrocarburífero Argentino

Investigación especulativa para Trace Group · Julio 2025 · Energía · Ficción Especulativa · Teoría de Sistemas

Secciones del proyecto

Introducción

Entre 2024 y 2025, BPP Analytics & Design desarrolló para Trace Group (parte del grupo Clusterciar) una investigación especulativa sobre el futuro de la inspección y supervisión técnica en el sector hidrocarburífero argentino. El proyecto, conducido en colaboración con Jorge Petrocelli, desplegó una metodología escalonada en tres fases que combina rigor técnico con imaginación prospectiva.

La primera fase consistió en un diagnóstico técnico-regulatorio exhaustivo del marco normativo vigente, identificando las tensiones entre legislación nacional, estándares API y prácticas operativas reales en Vaca Muerta. La segunda fase aplicó marcos de análisis sistémico basados en la teoría de Niklas Luhmann para comprender cómo las organizaciones de inspección operan como sistemas autopoiéticos que generan sus propias adaptaciones emergentes. La tercera fase desplegó ficción especulativa (design fiction) para imaginar escenarios concretos del año 2028, donde sistemas digitales, conocimiento empírico y soluciones de campo trabajan juntos de maneras que hoy apenas intuimos.

Este enfoque híbrido permite no solo diagnosticar el presente, sino pre-visualizar futuros posibles y diseñar rutas de acción basadas en la complejidad real del sector energético argentino.

1. Fase 1: Diagnóstico Técnico-Regulatorio

El marco actual: análisis exhaustivo del marco normativo vigente en el sector hidrocarburífero argentino.

Marco Regulatorio Dual

El sector hidrocarburífero argentino opera bajo una peculiar arquitectura normativa de doble capa. Por un lado, las leyes nacionales obligatorias —la Ley 17.319 de Hidrocarburos, la Ley 24.076 de Gas Natural y la Ley 26.020 de Biocombustibles— establecen el marco legal mínimo exigible. Por otro, las normas API (American Petroleum Institute), técnicamente voluntarias, funcionan en la práctica como estándares de facto ampliamente implementados por operadores que buscan certificaciones internacionales o financiamiento externo.

Esta dualidad genera una zona gris donde coexisten exigencias legales nacionales con expectativas técnicas internacionales que no siempre dialogan entre sí. El resultado es un ecosistema donde las empresas más sofisticadas implementan ambos marcos simultáneamente, mientras que operadores más pequeños navegan entre cumplimiento legal mínimo y presión comercial por certificación API.

Caso de Estudio: Proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS)

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur encarna la escala y complejidad técnica del sector. Con un oleoducto de 437 kilómetros y una inversión de USD 2.500 millones, VMOS representa uno de los despliegues más ambiciosos de infraestructura energética en la región. Lo que hace especialmente relevante a este proyecto para nuestro análisis es su combinación de tecnología de punta con desafíos operativos específicamente patagónicos.

La implementación tecnológica incluye drones DJI Matrice 300 RTK para inspección aérea de ductos, soldadura mecanizada de precisión, sensores IoT distribuidos a lo largo de la ruta, y robots de inspección interna que recorren el oleoducto detectando anomalías estructurales. Sin embargo, esta sofisticación tecnológica convive con una realidad operativa mucho más compleja de lo que los manuales técnicos anticipan.

Ecosistema Digital Fragmentado

Uno de los hallazgos más significativos del diagnóstico fue la fragmentación del ecosistema digital del sector. SIRCAR (Sistema de Información de Recursos y Concesiones de la Argentina) gestiona concesiones y permisos a nivel nacional. InPro coordina procesos de inspección con protocolos estandarizados. GIS Neuquén administra información geoespacial de pozos y ductos en la provincia. Tres sistemas críticos, tres bases de datos, tres interfaces, tres lógicas de operación. Pero ninguna comunicación entre sí.

Esta compartimentación genera lo que los operadores describen como "islas de información": un inspector puede tener un reporte completo en InPro, pero necesita abrir SIRCAR para verificar permisos de la concesión y luego consultar GIS Neuquén para confirmar coordenadas exactas del pozo. El mismo dato —ubicación de un activo crítico— existe en tres sistemas que no se hablan entre sí. La consecuencia no es solo ineficiencia, sino riesgo operativo: decisiones basadas en información fragmentada, procesos duplicados, y oportunidades para errores de transcripción manual.

Desafíos Operativos en Condiciones Patagónicas

La Patagonia no es solo un territorio: es una variable operativa. Los vientos sostenidos de 65 km/h convierten operaciones de drones de "rutinarias" a "dependientes del clima". La autonomía de equipos electrónicos se reduce significativamente con temperaturas bajo cero. Los manuales técnicos de equipos diseñados para condiciones estándar se vuelven documentos aspiracionales.

En respuesta, los equipos de campo han desarrollado lo que internamente se conoce como "soluciones criollas": adaptaciones no documentadas nacidas de la necesidad operativa. Válvulas artesanales fabricadas localmente cuando las importadas tardan meses en llegar. Selladores alternativos probados empíricamente porque los especificados en protocolo no resisten el frío patagónico. Modificaciones a sensores para aumentar su resistencia al viento. Estas innovaciones emergentes funcionan, pero viven en una zona gris entre ingenio operativo y desviación de protocolo. Nadie las documenta oficialmente. Todos las usan en campo.

78%

de equipos críticos en Vaca Muerta cumplen con legislación local Y normas API.

Este dato revela una brecha significativa: existe un 22% de equipos críticos que operan con adaptaciones o soluciones alternativas, documentando la distancia entre procedimientos ideales y ejecución real en campo.

2. Fase 2: Teoría Sistémica y Adaptaciones Emergentes

Cómo funcionan los sistemas: análisis teórico aplicando marcos de Niklas Luhmann.

Sistemas Autopoiéticos en Inspección

La segunda fase del proyecto aplicó la teoría de sistemas de Niklas Luhmann para comprender cómo las organizaciones de inspección técnica operan como sistemas autopoiéticos: estructuras que se auto-organizan, se auto-reproducen y generan sus propias lógicas de funcionamiento más allá de las intenciones individuales de sus operadores.

Tres mecanismos definen su funcionamiento. Primero, la clausura operativa: el sistema establece sus propias reglas internas de validación que pueden no coincidir con protocolos externos. Segundo, la autorreferencia: cada inspección hace referencia a inspecciones previas, creando cadenas de precedente que terminan valiendo más que el manual oficial. Tercero, la auto-reproducción: el sistema genera sus propios criterios de normalidad a partir de la repetición de patrones, independientemente de si esos patrones fueron diseñados o emergieron por accidente.

Paradoja de la complejidad (Luhmann):
"Solo el aumento de complejidad puede llevar a una reducción de la complejidad"

Aplicado a Vaca Muerta, esto significa que agregar más sistemas digitales (aumentar complejidad) puede efectivamente ayudar a gestionar mejor la complejidad operativa — pero solo si esos sistemas pueden integrarse de manera que reduzcan, no multipliquen, las contradicciones. La paradoja es que la solución requiere primero atravesar un período de mayor confusión antes de alcanzar mayor claridad.

Adaptaciones Tecnológicas Documentadas

La investigación de campo identificó un ecosistema de innovaciones emergentes que viven en la zona gris entre lo oficial y lo improvisado. Algunos operadores han modificado drones comerciales agregando sensores piezoeléctricos artesanales — no especificados en ningún manual, pero que reducen los falsos positivos en un 37% según registros internos no publicados. El llamado "Sistema DualCheck" surgió como práctica espontánea: contrastar mediciones de IA con mediciones manuales realizadas en paralelo por inspectores veteranos, generando un doble registro que aumenta confiabilidad a costa de duplicar trabajo.

Trace Group desarrolló el KIT-RT, un módulo portátil para zonas sin conectividad que permite realizar inspecciones offline y sincronizar datos cuando se recupera señal. Lo notable no es la tecnología en sí, sino que fue diseñado en respuesta directa a una realidad operativa: hay lugares en Vaca Muerta donde simplemente no hay red, y los protocolos digitales estándar asumen conectividad permanente. Finalmente, la Red Inspector 4.0 documenta 1,200 adaptaciones no oficiales generadas por operadores de campo — un repositorio informal de conocimiento práctico que circula por WhatsApp y reuniones presenciales, pero que nunca ingresó a documentación formal.

Tensiones Identificadas

La investigación documentó una fractura generacional profunda en las prácticas de inspección. Los veteranos —técnicos con 20 o 30 años de experiencia— confían fundamentalmente en lo que llaman "validación sensorial directa": ver el equipo, tocarlo, escuchar cómo suena cuando opera, detectar vibraciones anómalas con las manos. Para ellos, un reporte digital es información secundaria que debe ser verificada presencialmente. Los analistas jóvenes, formados en universidades que ya enseñaban data science como parte del currículo de ingeniería, confían en datos digitales y algoritmos. Para ellos, la visita presencial es el paso final de confirmación, no el punto de partida.

La tensión no es solo metodológica sino epistemológica: ¿qué cuenta como evidencia suficiente para tomar una decisión crítica? El conocimiento tácito acumulado por décadas de experiencia versus la automatización algorítmica entrenada con millones de datos. Ambos tienen razón. Ambos tienen puntos ciegos. Y el sector necesita que trabajen juntos.

De esta tensión emerge un rol profesional nuevo: los "traductores de datos". No son ni operadores de campo ni científicos de datos puros, sino híbridos que median entre ambos mundos. Traducen alertas algorítmicas a lenguaje operativo ("el sensor detectó anomalía térmica en zona 7B" se convierte en "revisá la válvula principal del colector este, probablemente perdiendo presión"). Y viceversa: traducen observaciones sensoriales de veteranos a datos estructurados que los sistemas puedan procesar. No reemplazan a ninguno de los dos grupos — los conectan.

42%

de inspectores reporta mayor confiabilidad cuando disponen de registros digitales Y analógicos simultáneamente.

Este dato sugiere que la solución no es elegir entre digital o analógico, sino integrar ambos modos de validación.

3. Fase 3: Ficción Especulativa — Horizonte 2028

Escenarios futuros: design fiction que imagina un día en la vida de operadores en Vaca Muerta, tres años en el futuro.

El Problema Central

Los inspectores reciben 840 alertas diarias promedio, de las cuales 73% resultan ser falsos positivos.

"Síndrome de Añelo":
Tantos números que no sabés en cuál confiar.

Casos Documentados en la Ficción

La narrativa especulativa documenta tres episodios críticos que ilustran la complejidad del problema. El Problema de Bahía Blanca (2026) paralizó operaciones durante 17 días completos cuando tres sistemas diferentes entregaron diagnósticos contradictorios sobre el mismo activo crítico. Nadie sabía cuál creer. La gerencia no podía autorizar reparaciones si no había certeza sobre qué estaba roto. El costo de la parálisis superó los USD 3 millones.

La Paradoja de Loma Campana (2027) reveló algo aún más perturbador: durante tres semanas, un sistema crítico estuvo generando reportes "estimados" —datos proyectados algorítmicamente porque los sensores reales habían fallado— sin que nadie lo notara. Los operadores asumían que los números eran mediciones directas. Solo un inspector veterano, al visitar físicamente la instalación por razones no relacionadas, descubrió la discrepancia.

Y luego están los "Viernes de las Capturas de Pantalla": 327 casos documentados informalmente donde operadores toman screenshots de contradicciones entre sistemas y las archivan en carpetas personales, sin reportarlas oficialmente porque "ya sabemos que los sistemas no coinciden, ¿para qué generar más papeles?" Este conocimiento tácito circula por WhatsApp, pero nunca ingresa a ningún registro formal.

Soluciones Híbridas Propuestas

La ficción no propone utopías tecnológicas, sino adaptaciones pragmáticas. Los equipos de validación cruzada organizan duplas de experto digital + veterano de campo para validar alertas críticas en paralelo. No es que uno revise el trabajo del otro, sino que ambos trabajan simultáneamente: el analista revisa datos en pantalla mientras el inspector visita la instalación. La comparación de ambas perspectivas genera un nivel de confiabilidad que ninguno de los dos métodos alcanza por separado. Y documentan conjuntamente las "soluciones criollas" que encuentran funcionando en campo, legitimándolas y sistematizándolas.

El rol de "traductor de sistemas" emerge como función profesional específica. Estos técnicos se especializan en hacer "hablar" sistemas incompatibles entre sí. No son programadores puros —no escriben código— ni operadores de campo —no inspeccionan equipos—. Son híbridos técnico-operativos que mantienen diccionarios de equivalencias entre sistemas: "cuando InPro dice X, SIRCAR lo llama Y, y en GIS Neuquén aparece como Z, pero todos se refieren al mismo activo." Su trabajo es invisible cuando funciona, crítico cuando falta.

Los protocolos de escalamiento simplificados reemplazan manuales de 200 páginas con flowcharts de una sola página. Tres preguntas: ¿Es crítico para operaciones? ¿Coinciden los sistemas en el diagnóstico? ¿Necesita validación humana presencial? Dependiendo de las respuestas, el protocolo indica exactamente qué hacer, a quién llamar, qué datos registrar. Sin burocracia innecesaria. Sin redundancias que nadie lee.

Suite de Sistemas Trace Group (Ficción)

La narrativa especulativa imagina tres sistemas integrados que Trace Group habría desarrollado para 2028, cada uno con nombres inspirados en fauna patagónica que simbolizan sus funciones.

CENTINELA "El Cóndor Vigilante" es un sistema de ciberseguridad diseñado específicamente para condiciones patagónicas. Su característica distintiva es el "Modo Patagonia Resilient": a diferencia de sistemas convencionales que asumen conectividad permanente, CENTINELA opera offline por defecto y sincroniza datos cuando recupera señal. Protege infraestructura crítica contra ataques cibernéticos incluso en zonas sin red, registrando intentos de intrusión localmente y escalándolos cuando puede comunicarse con servidores centrales.

INTEGRADOR "Tero Conciliador" aborda el problema central del exceso de alertas. Toma las 840 alertas diarias promedio generadas por múltiples sistemas (SIRCAR, InPro, GIS Neuquén), cruza información entre ellas, elimina duplicaciones, descarta falsos positivos evidentes y prioriza por criterios de impacto operativo real. El resultado: 23 alertas críticas diarias que realmente requieren atención. El nombre "Tero" refiere al ave patagónica conocida por sus falsas alarmas para proteger nidos — aquí invertido en un sistema que filtra falsas alarmas para proteger a los operadores de fatiga cognitiva.

PREVISOR "Yacaré Sísmico" detecta sismos inducidos por actividades de fracking en el rango 3.5-4.2 Richter. La sismicidad inducida es un riesgo conocido pero poco monitoreado en Vaca Muerta. PREVISOR integra datos geológicos en tiempo real con información de pozos activos, genera alertas tempranas cuando detecta patrones sísmicos anómalos, y recomienda procedimientos de mitigación específicos. El sistema no previene sismos, pero permite proteger infraestructura y personal antes de que ocurran.

Narrativa Central: Un Día en el Centro de Añelo

La ficción construye su argumento central siguiendo un día completo en el Centro de Operaciones de Añelo durante 2028. Tres personajes articulan la narrativa.

Martín Gutiérrez es un operador veterano con 28 años de experiencia. Confía fundamentalmente en su conocimiento sensorial: sabe cómo suena un compresor cuando está fallando, puede detectar fugas de presión por vibraciones en tuberías, identifica válvulas que "no se sienten bien" al tacto. Para él, los dashboards digitales son información secundaria. Pero en el escenario 2028 de la ficción, Martín está aprendiendo —con resistencia, pero aprendiendo— a integrar datos digitales en su flujo de diagnóstico. No como reemplazo de su experiencia, sino como complemento.

Ana Suárez es una analista joven especializada en IA que se incorporó al equipo dos años antes (en el tiempo de la ficción). Para ella, los datos son el punto de partida: modelos predictivos, correlaciones estadísticas, alertas algorítmicas. Pero trabajando junto a veteranos como Martín, está descubriendo que hay patrones que los algoritmos no capturan porque requieren conocimiento tácito imposible de codificar. Está aprendiendo a valorar "ir a ver" en lugar de solo "revisar datos".

La colaboración Gabriel-Lucía representa la síntesis. Gabriel (veterano, 32 años en el sector) y Lucía (analista, 4 años de experiencia) conforman una dupla de validación cruzada permanente. Cuando surge una crisis crítica en la narrativa —un activo reporta falla pero los sistemas entregan diagnósticos contradictorios— resuelven el problema combinando validación digital (Lucía) con inspección presencial (Gabriel). Ninguno de los dos métodos por separado habría funcionado. Juntos, diagnostican correctamente y previenen una parada operativa que habría costado millones.

La narrativa no es optimista ni pesimista. Es realista sobre la complejidad. Muestra que sistemas que "trabajan juntos" no significa eliminar contradicciones o conflictos, sino desarrollar protocolos para gestionarlos de manera productiva cuando ocurren — porque van a ocurrir.

4. Conclusiones

Qué aprendimos: Lecciones clave de la investigación especulativa.

"Los sistemas van a seguir teniendo errores. Va a haber días donde preferías el método viejo. Lo que prometemos no es perfección. Es que cuando las cosas se pongan raras a las 3 AM del sábado y tengas que decidir si llamar a la gerencia o no, vas a tener mejor información para tomar esa decisión."

El proyecto arribó a cinco hallazgos principales que desafían suposiciones comunes sobre digitalización en sectores complejos.

Primero: la complejidad no se resuelve agregando más tecnología. Se resuelve con integración inteligente entre sistemas digitales, conocimiento empírico acumulado y soluciones nacidas desde el terreno. Más herramientas digitales sin integración efectiva multiplican complejidad en lugar de reducirla.

Segundo: los falsos positivos son el verdadero enemigo operativo. El problema no es falta de datos —el sector genera datos masivamente— sino exceso de alertas irrelevantes que generan fatiga cognitiva y parálisis decisional. Reducir alertas de 840 a 23 diarias no es perder información, es ganar claridad.

Tercero: las "soluciones criollas" no son improvisaciones deficientes. Son innovaciones emergentes generadas por operadores que enfrentan condiciones que los manuales no anticiparon. Merecen documentación formal y sistematización, no tolerancia condescendiente.

Cuarto: el rol del "traductor de sistemas" es estratégicamente crítico. No es función auxiliar sino mediación esencial entre mundos que hablan idiomas incompatibles. Sin estos mediadores técnico-operativos, la integración de sistemas fracasa incluso cuando la tecnología funciona perfectamente.

Quinto: la validación cruzada (digital + analógica) aumenta confiabilidad operativa. El 42% de inspectores reporta mayor confianza cuando disponen de ambos tipos de registros simultáneamente. No es redundancia ineficiente, es complementariedad necesaria.

Recomendaciones Estratégicas para el Sector

A partir de estos hallazgos, el proyecto formula cinco recomendaciones estratégicas para el sector hidrocarburífero argentino.

Documentar adaptaciones no oficiales creando un repositorio formal de "soluciones criollas" que funcionan en campo. No como curiosidades anecdóticas sino como conocimiento operativo validado que puede replicarse en situaciones similares. Esto requiere cambio cultural: legitimar innovaciones de campo como parte del acervo técnico del sector.

Entrenar traductores de sistemas formando profesionales híbridos técnico-operativos que medien entre digital y analógico. No es agregar un rol administrativo más, sino reconocer una función crítica que ya existe informalmente y profesionalizarla con capacitación específica y reconocimiento institucional.

Simplificar protocolos de escalamiento reemplazando manuales de 200 páginas que nadie lee con flowcharts de una página que todos pueden seguir bajo presión. La simplificación no es dumbing down — es diseño para contextos de estrés operativo donde decisiones se toman en minutos, no en horas de consulta de manuales.

Implementar validación cruzada obligatoria para alertas críticas mediante duplas experto digital + veterano de campo. Esto no duplica trabajo innecesariamente — reduce riesgo de decisiones basadas en información unilateral cuando las consecuencias de error son severas.

Diseñar para desconexión adoptando el principio "Modo Patagonia Resilient": sistemas que operan offline por defecto y sincronizan cuando pueden, en lugar de asumir conectividad permanente. Esto no es adaptarse a limitaciones técnicas, es diseñar para condiciones operativas reales.

El proyecto demuestra que el futuro del sector hidrocarburífero argentino no está en elegir entre tecnología o experiencia, sino en crear infraestructuras que permitan que sistemas que hablan idiomas diferentes trabajen juntos de manera productiva.

5. Contacto con Trace Group

Este proyecto fue desarrollado por BPP Analytics & Design para Trace Group, parte del grupo Clusterciar.

Información del cliente:

  • Organización: Trace Group (Clusterciar)
  • Contacto del proyecto: Jorge Petrocelli
  • Período de investigación: 2024-2025
  • Metodología: Investigación en 3 fases (diagnóstico técnico-regulatorio, análisis sistémico, ficción especulativa)

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