Resumen
La expansión de la inteligencia artificial generativa impulsa nuevas formas de interacción entre personas y sistemas capaces de conversar, responder según el contexto y participar en decisiones cotidianas. Gran parte de la literatura sigue tratando estas tecnologías como herramientas. Esta tesis propone analizarlas como posible participante en las redes de relaciones donde las personas construyen sentido, identidad y pertenencia.
A partir de la Teoría del Actor-Red, los aportes de Erik Erikson sobre identidad y la adultez emergente de Jeffrey Arnett, se estudia el paso de la IA de herramienta a interlocutor, de interlocutor a mediador y, por último, a actante. Como aportes, se presenta el concepto de actante siempre disponible y una arquitectura de la socialización sociotécnica: siete funciones —validación, exploración, ensayo, orientación, comparación, interpretación y decisión— frente a sus actores tradicionales y a la posible participación de la IA.